Cuando pensamos en el aguacate, lo primero que se nos viene a la mente es su pulpa verde, cremosa y deliciosa que acompaña desde ensaladas hasta tostadas. Sin embargo, lo que la mayoría suele hacer de manera automática es retirar la semilla y botarla a la basura. Lo curioso es que ese “hueso” marrón que parece inútil en realidad guarda un montón de beneficios que pocas personas conocen.
La semilla del aguacate, lejos de ser un simple desecho, ha sido utilizada en la medicina tradicional de distintos países por sus propiedades nutritivas y medicinales. Y aunque no es tan popular como la pulpa, cada vez hay más personas que la están redescubriendo y aprovechando en diferentes formas, desde infusiones hasta polvos que se mezclan en batidos.

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