Las recientes perturbaciones observadas en ciertas regiones —ya sea por problemas en la red o por el cierre anticipado de algunas instalaciones— ilustran los desafíos que el país deberá afrontar. Una cosa es segura: independientemente de si se produce o no una nueva ola de calor a principios de julio, la cuestión de la adaptación climática ante unos veranos cada vez más calurosos se ha convertido en una preocupación central.
¿Otra ola de calor a principios de julio? El Ministro de Transición Ecológica menciona una “alta probabilidad” de que regrese el calor extremo.