Cuando el piriforme se tensa o se irrita, es común experimentar:
Dolor profundo en los glúteos.
Rigidez en la cadera.
Molestias al permanecer sentado durante períodos prolongados.
Dolor que se irradia o desciende por la parte posterior de la pierna.
Reducción en el rango de movimiento de la cadera.
A tener en cuenta: Síntomas similares también pueden originarse por problemas en la columna vertebral, los nervios, las articulaciones o por otras causas musculares. Contar con un diagnóstico médico adecuado es esencial si las molestias persisten o empeoran.
Un estiramiento suave del piriforme para probar
Uno de los ejercicios más comunes es el estiramiento de la figura de cuatro sentado. Su objetivo es elongar suavemente los músculos de la cadera y la zona glútea.
Cómo realizarlo:
Siéntese en una silla firme con ambos pies apoyados en el suelo.
Cruce el tobillo derecho sobre la rodilla izquierda, formando la silueta de un “4”.
Mantenga la espalda recta e inclínese suavemente hacia adelante desde las caderas.
Debería sentir un estiramiento cómodo en el glúteo derecho y en la zona de la cadera.
Sostenga la posición durante 20 a 30 segundos.
Repita el mismo proceso con la otra pierna.
Nota: Busque siempre un estiramiento suave y progresivo, nunca un dolor agudo. Evite los rebotes o forzar la postura de manera agresiva.
Otra opción: Estiramiento del piriforme acostado
Para muchas personas, realizar el estiramiento tumbado boca arriba resulta más cómodo y fácil de controlar.
Cómo realizarlo:
Acuéstese boca arriba con ambas rodillas dobladas y los pies apoyados en el suelo.