#8 – Disminución silenciosa de la libido: Las parejas lo notan primero. Un nivel bajo de colesterol puede significar niveles bajos de testosterona y estrógeno. La chispa se apaga y muchos culpan a la edad.
Pero espera, los siguientes problemas son aún más cercanos…
#7 – Dolor en los tendones que te paraliza: Se han reportado casos de rotura del tendón de Aquiles en usuarios de estatinas que no realizaban actividades más extenuantes que bajar de una acera. El riesgo puede ser pequeño, pero la consecuencia puede cambiarte la vida.
#6 – Aumento silencioso de las enzimas hepáticas: Tu médico te revisa anualmente, ¿verdad? Muchos no lo hacen. Las enzimas hepáticas elevadas aparecen en el 1-3 % de los usuarios, a veces sin síntomas hasta que la situación se agrava.
#7 – Dolor en los tendones que te paraliza: #5 – Problemas oculares inesperados: ¿Cataratas a los 55? Un amplio estudio de Oxford reveló que quienes toman estatinas tienen un 27 % más de riesgo de necesitar cirugía de cataratas.
#4 – Cambios auditivos insidiosos: Zumbido en los oídos o sensación de oído apagado repentina; poco frecuentes, pero documentados en informes posteriores a la comercialización.
#3 – Reacciones cutáneas incómodas: Erupciones inexplicables, picazón, incluso adelgazamiento del cabello: tu órgano más grande no está contento.
Un momento. Los dos siguientes son los que los pacientes más lamentan haber ignorado…
#2 – Deficiencia de CoQ10 que no se nota hasta que es grave: Las estatinas bloquean la misma vía que usa el cuerpo para producir CoQ10. Niveles bajos de CoQ10 equivalen a músculos cansados, corazón cansado, todo cansado.